25.Mayo.2014
NAHÚM, HONDUREÑO, NOMÁS `LOQUEANDO`
De trece años, este migrante ha visto la Muerte y la Saña...
Por
Por: /

Nahúm usa los dedos de su mano izquierda para convertirla en `revólver` y así somete a uno de sus compañeros, mientras cuenta su experiencia arriba de `la bestia`, el trayecto y la caída.<br />
<br />
<br />
`¡Orale cabrones, gritaron, la lana o aquí se bajan! Entonces un morro como de diez años salió de la oscuridad y me apuntó con una pistola en la cabeza, ‘ya oíste, la lana o bajan chofer’. Tuve suerte porque solo me tiraron del tren en movimiento, no me dispararon, como a un señor que viajaba con su hija, una niña chiquita como de 3 o 4 años, él iba sentado junto a mí en el tren y dormía abrazado de la niña. Lo despertaron a patadas y luego de quitarle lo que traía lo tiraron del tren junto con su hija, mientras caía uno de los tres hombres que subieron a la bestia para robarnos, el otro era un niño, le disparó en el pecho y lo mató, seguro también murió la niña, porque nunca la dejo de abrazar mientras caían`, realata Nahúm, un niño de 13 años, originario de Santa Rita Yoro en el país centroamericano de Honduras.<br />
<br />
<br />
Nahúm dice que anda `dando el rol` y que salió de su país `nomas de loquera`, que no lo hace por necesidad a diferencia de muchos otros paisanos suyo que abandonan su tierra en busca de una mejor vida, aunque la mayoría de las veces, paradójicamente, encuentren solo la peor de la muertes, a manos de delincuentes armados o bajo las ruedas del ferrocarril. <br />
<br />
<br />
Esa madrugada, cuando fueron asaltados los migrantes que viajaban en el vagón en el que iba Nahúm, de Tenosique a Palenque, en el poblado de Chontalpa, pudo presenciar uno de los tantos crímenes y abusos que se cometen en contra de este grupo de viajeros, arriba de los propios furgones del tren, con una impresionante saña.<br />
<br />
<br />
`Iban a dar las tres de la mañana, la luna estaba clarita, a pesar de ser de noche todo se veía como de día, podías distinguir los rostros de la gente, podías verlo todo claramente, por eso me di cuenta de todo lo sucedido durante el asalto, hasta el momento en que me tocó caer a mí. Caí en un pantano y como pude salí de el, luego caminé toda la noche con otros camaradas que me iba encontrando a lo largo de la vía, a ellos también los habían tirado del tren, algunos estaban heridos por la caída, pero ni modo queríamos salir del monte y llegar a algún poblado a pedir ayuda. Caminamos un día entero hasta llegar a Chontalpa, donde tomamos el camión para Coatzacoalcos y luego de ahí me vine para Veracruz. No más ando de loco porque en Honduras tenía mi trabajo en el campo, cosechando maíz, me dio la loquera y agarré mis cosas y me trepé al tren, no más me despedí de mi mamá porque mi papá andaba trabajando`, refiere el joven Nahúm, quien dice que espera llegar a Louissiana en Estados Unidos, para reunirse con su hermano Moisés. <br />
<br />
<br />
`Quiero conocer los yunaites`, afirma. Luego de su relato, Nahúm recoge su cama de piedra, que es una de las bancas del parque ecológico de la avenida 20 de Noviembre en la ciudad de Veracruz, donde convive con otros indocumentados, tomará un baño en alguna gasolinera cercana, donde tendrá que pagar 15 pesos y posteriormente se enfilará a uno de los comedores gratuitos para indigentes y personas en situación de calle, en las entrañas del mercado Unidad Veracruzana, atrás del `Campoamor`.<br />
<br />
<br />
`No más ando de loco, quiero conocer los yunaites y todos los lugares que pueda, mientras viajo para allá, no tengo prisa de llegar, y bueno como dicen por ahí lo que embruja es el riesgo y no donde ir`.

  QUIÉNES SOMOS  
© Toda la información de este Portal Informativo está protegida por la Ley de Derechos de Autor Los medios que deseen reproducirla pueden contratar.