Con creatividad y buen humor, los locatarios del mercado Hidalgo dieron vida a las tradicionales bromas del Día de los Santos Inocentes, sorprendiendo a los clientes y manteniendo viva una costumbre que arranca carcajadas a los compradores desprevenidos.
Entre las bromas más populares destacaron las carteras y monedas pegadas al piso, que lograron engañar a más de una “inocente palomita”. Los pasillos del mercado se llenaron de risas y comentarios de quienes caían en estas ingeniosas trampas, generando un ambiente festivo que fue bien recibido por los asistentes.
“La tradición es desde hace años. Siempre se ha manejado esto de las bromas. Simboliza cuando Herodes mandó a sacrificar a los niños. Aquí se hacen las bromas para que la gente se divierta un poco, y todavía caen varios inocentes”, expresó Sergio Cortés Córdova, comerciante del lugar.
Aunque el sábado es un día de intensa actividad comercial, los locatarios dedicaron unos momentos para no dejar pasar la fecha. Entre risas, compartieron que llevan más de 30 años realizando estas dinámicas.
“A veces se ríen, pero depende de cómo vienen de ánimo. Cuando caen, nosotros golpeamos el tubo y ellos se espantan y la sueltan. Unos se la han llevado. Tenemos 34 años haciéndolo, y se divierte uno, también el que cae”, agregó otro de los vendedores.
El mercado Hidalgo, además de ser un espacio comercial, es reconocido por su carácter de convivencia y tradiciones, siendo el Día de los Santos Inocentes una fecha especial para compartir momentos de alegría con clientes y visitantes.
Pese a que en un inicio los comerciantes mencionaron que no realizarían las bromas debido a la carga laboral, al final no dejaron pasar la oportunidad de seguir con esta peculiar tradición que alegra a todos, tanto a quienes la planean como a quienes caen en ella.