La Armada de México realizó una reorganización estratégica de sus Mandos Superiores, Zonas y Sectores Navales en el país, medida establecida mediante el Acuerdo Secretarial Núm. 293/2024, firmado por el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina y Alto Mando de la institución. Este proceso tiene como objetivo fortalecer la capacidad operativa, proteger los intereses marítimos y garantizar la soberanía nacional.
En el litoral del Golfo de México, que incluye estados como Veracruz, Tamaulipas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, se implementaron ajustes clave que consolidan a Veracruz como un punto estratégico gracias a su ubicación y su papel como sede de la Primera Región Naval, cuya jurisdicción abarca los estados de Veracruz e Ignacio de la Llave y Tamaulipas.
Dentro de esta reorganización destacan:
• Fuerza Naval del Golfo, ubicada en Tuxpan, Veracruz, integrada por una Fuerza de Superficie y una Fuerza de Reacción de Infantería de Marina.
• Primera Región Naval, con sede en el puerto de Veracruz, que coordina las actividades de varias zonas en el Golfo.
La reestructuración incluye también la creación de nuevas sedes navales en diferentes puntos del país, como los sectores de Punta Colonet en Baja California, Altata en Sinaloa y Paredón en Chiapas. Estas instalaciones buscan optimizar recursos y fortalecer la presencia marítima.
En la región del Golfo se consolidaron importantes mandos:
• Tercera Región Naval, con sede en Dos Bocas, Tabasco, que abarca Tabasco y Campeche.
• Quinta Región Naval, con sede en Isla Mujeres, Quintana Roo, que opera en Quintana Roo y Yucatán.
Estas jurisdicciones están orientadas a mantener el estado de derecho en las zonas marítimas mexicanas mediante acciones de vigilancia, inspección y verificación.
Con esta reorganización, la Armada de México refuerza su capacidad para proteger recursos naturales, salvaguardar la soberanía territorial y cumplir compromisos internacionales relacionados con la seguridad y el medio ambiente. En particular, el Golfo de México, con sus plataformas petroleras y rutas marítimas esenciales, permanece como una prioridad estratégica para la nación.