Para proteger a los adultos mayores de las enfermedades relacionadas con el frío, las autoridades mexicanas recomiendan varias medidas preventivas, especialmente durante la llegada de frentes fríos como el Frente Frío número 10:
Abrigo adecuado: Mantener a los adultos mayores abrigados con ropa de abrigo adecuada, preferentemente en capas. Se debe proteger especialmente el cuello, las manos, los pies y la cabeza, ya que estas áreas son más vulnerables al frío.
Evitar cambios bruscos de temperatura: Se aconseja que los adultos mayores permanezcan en lugares cálidos y eviten salir a la intemperie cuando las temperaturas desciendan considerablemente. Si es necesario salir, deben hacerlo en horas menos frías y abrigados adecuadamente.
Uso de calentadores: Si se utilizan calentadores o estufas, deben hacerlo en lugares bien ventilados para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono. Es importante no usar calentadores a gas dentro de espacios cerrados sin ventilación.
Hidratación y alimentación: Asegurarse de que los adultos mayores mantengan una hidratación adecuada, y consumir alimentos ricos en calorías y nutrientes, como sopas y caldos, para ayudar a mantener la temperatura corporal.
Revisar la salud regularmente: Las autoridades sugieren que se realicen chequeos médicos para vigilar signos de enfermedades respiratorias o cardiovasculares que puedan verse agravadas por el frío.
Cuidado con las caídas: Durante el frío, las superficies resbaladizas pueden ser un peligro. Se debe tener especial cuidado al caminar, y usar calzado antideslizante.
Estas recomendaciones están alineadas con los protocolos de salud pública y las recomendaciones emitidas por la Secretaría de Salud y Protección Civil para evitar complicaciones graves en adultos mayores, que son más vulnerables a las bajas temperatura