En un ambiente de fe y tradición, la Catedral de Veracruz recibió a decenas de familias que acudieron este 12 de diciembre para presentar a sus hijos en las festividades dedicadas a la Virgen de Guadalupe.
Entre rezos y cantos, la ceremonia estuvo marcada por la presencia de niños y niñas vestidos con trajes típicos que resaltaban las raíces culturales de la región.
Paola, una madre devota, relató su promesa a la Virgen tras enfrentar una situación difícil con su hijo de tres meses, quien al nacer estuvo hospitalizado debido a una bacteria.
“Le pedí a la Madre y le dije que el 12 se lo iba a traer. Siempre hemos venido, mis abuelos, mis papás y ahora con mis hijos. Al primero ya lo traje y ahora me toca traerlo a él”, expresó emocionada.
Por otro lado, los comerciantes que se instalaron en las inmediaciones del templo aprovecharon la ocasión para ofrecer fotografías y recuerdos alusivos.
“Estamos vendiendo los paquetes de foto para los inditos después de la celebración. Ahorita ha habido bastante gente y esperamos entre 150 y 200 paquetes”, comentó uno de ellos.
La Catedral no solo fue un espacio de oración, sino también un punto de encuentro donde lo sagrado y lo popular convergieron, reafirmando la identidad y la devoción de los veracruzanos a la Virgen de Guadalupe.