** El primer español en gobernar la ciudad de Veracruz, sí cómo no, y no estamos hablando de la época Virreinal sino de la moderna, contemporánea, esa que no está tan lejana, aunque sí para las Generaciones actuales que nacieron muchas, en sus lindes ochenteros; sí, repetimos: español que no se ocupó de buscar la naturalización o la doble nacionalidad y así, con su Acta de Nacimiento de la Madre Patria, ganó la ciudad emblema del estado, nuestra Cuatro Veces Heroica, y porque ciertamente eran otros tiempos.
** Los veteranos periodistas jarochos sabrán de quien hablo, y bueno: me tocó publicar en Exclusiva, en el extinto El Universal de Veracruz hijo del Gran Diario de México, cuando todavía estudiaba en la Facico UV, de a la vuelta del diario donde hoy se ubica el bien amado Notiver; esa nota “bomba”, porque había conseguido una copia del Acta de Nacimiento del aspirante a alcalde y habíamos, en la Redacción donde todavía mandaba el bien recordado Darío Trejo como Corrector de Estilo (un oficio hoy extinto de las redacciones mexicanas…) y aprovechado la ausencia del Director del Universal jarocho: Luciano Constantino a quien por cierto, le mandamos afectuosos y respetuosos recuerdos y deseos de pronta recuperación de su Salud; y zas: la publicamos sólo para enojo de unos cuantos y del aludido; y por supuesto de Luciano, que me despidió con “cajas destempladas” por el atrevimiento, por no vender Publicidad, y por haberle dado “de patadas al Pesebre…” primera vez que oía la alusión, porque Don G., era proveedor de material fotográfico del periódico. Cosa mala: porque Luciano tenía para eso y más.
** El caso es que esa nota no cambió el rumbo de la Historia de nuestra amada ciudad emblema: sólo, como suele pasar hasta nuestros días, reveló un dato, una condición, un hecho innegable: un español sería alcalde de la ciudad de Veracruz. Votado por una minoría de Electores: no alcanzó ni el 40 por ciento de aquél Padrón. El dato duro. Y como fue. Y ya: no pasó nada.
** O sí pasó y mucho. Durante todo ese gobierno municipal el alcalde por supuesto del PRI invencible, no me podía ver “ni en pintura…” Y yo, desde esos tiernos años, asumí que así era este Oficio solitario e incomprendido por muchos: “los periodistas no tenemos Sentido de la oportunidad, que no te importe: somos inoportunos siempre, así debe ser…” me decía también, el inolvidable Carlos A. Medina, columnista estrella del Excélsior. Y por muchos años practiqué esa fórmula como un “mantra” y pagué la factura social, y personal, correspondiente.
OTROS TIEMPOS…
** Pero traigo a colación Lectores/Lectoras, ese episodio de la historia veracruzana porteña y del estimado y respetado -con los años nos brindamos el saludo ya después de que dejó la alcaldía y jamás tocó el tema-; ex alcalde don Gerardo Poo Ulibarry -sí, padre del que después también sería alcalde priista, ese sí nacido aquí, jarocho, Ramón Poo-; porque en su mandato surgieron muchas versiones, “leyendas jarochas” a cual más “loca” y que, para mi enorme sorpresa, hace unas semanas, al menos una de ellas, la corroboré con un Personaje ese sí “de pueblo”, pero que no le pregunté si podía comentarlo, y, por sus circunstancias actuales, prefiero no mencionarlo porque no le he pedido autorización; y porque sí, con los años, me he vuelto más cauta y menos inoportuna.
** Entre esas “leyendas jarochas” del gobierno de Don Gerardo, que me ocupé de publicar y de reclamar, en su momento, era la de poner “un casino” en la Isla de Sacrificios, por ejemplo; y hubo otra, en particular, que nunca se pudo corroborar por la Infantería Reporteril de aquellos años, y por eso se transformó en lo que aquí en el puerto se le dice todavía “leyenda jarocha”; y era la que afirmaba que el alcalde había ordenado una “limpia” de lo que ahora se llama “personas en situación de calle…”
** A él se le atribuyó que desapareciera, del Centro Histórico, un personaje muy conocido en la ciudad, “Dórico”, sobre el que también hay su historia, y al que le dediqué una de esas croniquitas de mis años inaugurales, y que aparece en mi libro, agotado, de “Puerto mítico. Crónicas contemporáneas de la ciudad de Veracruz”, con prólogo del maestro Carlos Montemayor.
** Y viene todo esto a colación, porque durante todo el gobierno de G.P.U, hubo intensos “debates” que les llamaban nostálgicamente “tertulias” en cafés porteños, sobre si era bueno o malo, que se llevaran a los “vagos” de la ciudad y los devolvieran a sus estados: porque eso era lo que se decía. Recordemos que no había “celulares”, y menos con cámaras fotográficas y de video. Y en la ciudad había sólo tres periódicos y dos estaciones de radio. Los reporteros de Infantería, éramos acaso una decena poco más, y mujeres dos o tres.
** Se contaba, por los políticos de café, de Izquierda todos por supuesto, que la policía llegaba de noche y madrugada, y metía a estos callejeros en furgonetas cerradas, les preguntaba su estado de origen y la mayoría, se dijo, eran obviamente, no de aquí. Y los sacaban fuera de la ciudad, “lo más lejos…” contaban como si los hubieran visto. Pero el caso es que, en efecto, durante el gobierno municipal de Don Gerardo, no hubo ningún hombre viviendo en el CH, como ahora, ni en los alrededores de centrales camioneras ni en parques ni jardines de la ciudad.
** Cero tolerancia a la vagancia. Claro, después construimos las comisiones de Derechos Humanos y hoy, no se le puede decir “vagos” aunque lo sean. No se les puede tocar, aunque controlen calles, impongan precio por “cuidarte” tu auto, se exhiban en parques y en alrededores de escuelas y universidades; Acosen a las Mujeres y a las Niñas; roben, muchos con violencia, “carritos” de súper que valen, los baratos, poco más de 6 mil pesos, para traerlos por las colonias vecinas del bulevard jarocho, repletos de cables de luz que roban impunes; tuberías de cobre, tapas de alcantarillas; sirvan de “halcones” a los que roban auto partes, motores de mini splits de los techos; y portones de aluminio de casas.
** Se dijo mucho tiempo, que a Poo le criticaron la “limpia” pero él decía, convencido, que “nada bueno” puede traer a una ciudad, una población desocupada de varones: que para eso había albergues si realmente lo necesitaban. En su gobierno, se implementó uno para adultos.
** Hoy nuestra ciudad de Veracruz en sus zonas céntricas y turísticas, vive el fenómeno de los varones durmiendo en las calles; pidiendo dinero en cajeros y tiendas de conveniencia; durmiendo en las salas de espera de las centrales camioneras, y en los alrededores; viviendo en la playa “Villa del Mar”, y deambulando por medio municipio. Imprimiendo una dinámica de inseguridad y de falta de higiene en las calles, que son utilizadas de baño público; problema, fenómeno, que no lo tiene, qué cosas, el vecino Boca del Río: ¿o sí?
** Otros tiempos sí, y no son mejores en este aspecto.
** Miércoles, queridos y estimadas: el calor derrite hasta los recuerdos y los expulsa.
DEL DICCIONARIO A LA DIABLA…
VIEJOS MÉTODOS.-A la distancia, parece que eran los mejores.
INSEGURIDAD.-Dícese de lo que sienten las Jarochas de a pie: en los trayectos de sus casas a las escuelas o a sus trabajos.
DERECHOS.-Unos mal entendidos, peor formulados y rematadamente mal defendidos// Los de quienes aquí, pisotean los de los demás.