** La organización CitizenGO se presenta como “una comunidad de ciudadanos activos que trabaja para garantizar que la vida humana, la familia y nuestras libertades sean respetadas en todo el mundo. Los miembros de CitizenGO viven en todas las naciones del mundo. Nuestro equipo se extiende por 16 países en los 5 continentes y opera en 12 idiomas…” y desde mayo de este año lanzó una alerta sobre que, en México, las mujeres más pobres y vulnerables están siendo invitadas a “alquilar” sus vientres por la módica cantidad de 371 mil pesos, atención durante todo el embarazo, un “extra” si es por cesárea el parto y hasta un pase para “six flag”.
** La organización ha demandado la intervención del Senado pero éste, en manos del impresentable petista Fernández Noroña y con una mayoría MORENA, no ha acusado siquiera recibo: ¿qué les importa a ellos realmente si de nuestro país salen bebés gestados comercialmente? Si no les importan los niños enfermos de cáncer y otras tantas violencias que viven realmente los más pobres, esta escalofriante realidad los deja fríos.
** La organización CitizenGo difundió el siguiente comunicado: “¿Cuánto vale el cuerpo de una mujer en México? Para algunas empresas extranjeras, la respuesta es clara: $371,000 pesos. Esa es la cifra que My Surrogacy Journey, una empresa británica que opera en nuestro país, ofrece como “compensación” a mujeres mexicanas en situación vulnerable para que utilicen su cuerpo como vientre de alquiler…”
** “ La investigación del Daily Mail reveló lo que muchas personas temíamos: que México se está convirtiendo en un destino de turismo reproductivo para extranjeros ricos.
No porque tengamos tecnología avanzada, ni por nuestras leyes progresistas, sino por algo mucho más crudo y alarmante: nuestras mujeres son más pobres. Y nuestras leyes, más laxas…”
** “A estas mujeres se les ofrece dinero para ropa de maternidad, un celular con llamadas y datos, traslados acompañados, un pase a Six Flags para su familia, e incluso un bono extra si el parto es por cesárea”.
** “Todo suena “cuidadoso”, “noble”, “profesional”. Pero detrás del lenguaje amable y de la envoltura de buenas intenciones, se esconde una verdad brutal: se está comercializando el cuerpo humano y cosificando la vida desde su inicio…”
** “¡Toma acción ahora! Exígele a los legisladores que protejan a las mujeres mexicanas de esta industria inhumana. Las mujeres no están accediendo libremente a este acuerdo. Lo hacen porque están desesperadas. Porque necesitan alimentar a sus hijos, pagar una deuda, salir adelante”.
** “Y cuando la necesidad entra por la puerta, la “libertad de elegir” deja de ser verdadera. Esta industria utiliza eufemismos como “noble labor” o “formar familias con amor”, pero los hechos hablan por sí solos: una mujer “presta” su cuerpo, bajo vigilancia, siguiendo instrucciones ajenas, sin control real sobre su embarazo, y al final entrega un hijo que no podrá ver más”.
** “Ese bebé, que creció en su vientre, fue parte de su cuerpo durante nueve meses, es vendido—sí, vendido—como parte de una transacción comercial, bajo contrato. Esta práctica no solo atenta contra la dignidad de la mujer, sino también contra el derecho del niño a conocer su origen, a tener una familia estable, y a no ser tratado como un producto diseñado a la medida del cliente”.
** “Alza la voz hoy. Exige al presidente del Senado y a las Comisiones de Salud y Derechos Humanos que pongan fin a esta explotación. Además, no se trata solo de una tragedia humana. Es también un tema de soberanía”.
** “¿Desde cuándo México se convirtió en proveedor de vientres para el mercado internacional? ¿Desde cuándo permitimos que otros países vinieran a usar nuestros vacíos legales para montar aquí sus negocios?”
** “Esto es neocolonialismo con rostro biológico: ellos ponen el dinero, nosotros ponemos los cuerpos. Ellos diseñan el hijo perfecto, nosotros ponemos a las mujeres que gestan por necesidad”.
** “Y mientras estas empresas crecen, mientras la prensa internacional se indigna, en nuestro Congreso hay silencio. No hay una legislación clara que prohíba la subrogación comercial internacional. No hay protección para estas mujeres. No hay límites éticos. Solo zonas grises que se están llenando de contratos, cláusulas, y dinero”.
** “Pero aún hay esperanza. Y la esperanza eres tú. Que nunca tengamos que explicarle a nuestros hijos por qué no hicimos nada cuando convirtieron la vida humana en mercancía. FIRMA AHORA. Gracias por sumarte a esta lucha, Elisa Bonilla y todo el equipo de CitizenGO. P.D.: My Surrogacy Journey, una empresa dedicada a los vientres subrogados ofrece un paseo familiar a Six Flags, $15,000 para ropa, un teléfono con datos, y un contrato de $310,000 por gestar un bebé”.
** “ Pero ¿y luego? Luego las mujeres desaparecen del mapa. Luego vienen más contratos. Más embarazos. Más ganancias. Más vidas humanas reducidas a productos.
** ¿Qué tal lectores/lectoras? Nos parece increíble estar dando este tipo de informaciones. Y que no sean escándalo y que a nuestra SinClasePolítica no les importe ni les merezca siquiera un “posicionamiento” en la Cámara de Diputados; y mientras, la Oposición peleando triunfos electorales, y todos, volteando a otros lados y sin afrontar esta tragedia: empresa dedicada a la venta de bebés recién nacidos. Ya vivimos la distopía y la ciudadanía en su mayoría, aletargada en la división social, la confrontación y el “sálvese el que pueda”.
** Lunes queridos y estimadas, tengan una buena semana lejos de cualquier horror.
DEL DICCIONARIO A LA DIABLA…
DESCOMPOSICIÓN SOCIAL.-Dícese de lo que ocurre en México y buena parte del mundo, producto de normalizar atrocidades: la noticia del bebé varón de 13 meses violado hasta morir por una “pareja” de homosexuales en Reino Unido, que lo recibieron en adopción legal, ya no escandaliza a nadie.
SATÁNICOS.-Todos los que normalizan violencias a mujeres y niños: a través de “leyes” que las vuelven legales más no justas, y mucho menos humanas.
NORMALIDAD DEMOCRÁTICA.-Lo que ya no existe en México desde el sexenio pasado.