El descarrilamiento de dos locomotoras de Ferrosur en la zona de Tecamalucan volvió a exhibir las condiciones de riesgo e inseguridad que rodean al corredor ferroviario de Acultzingo, una región marcada desde hace años por el vandalismo, los robos al tren y la operación de grupos delictivos.
La noche de este jueves, una intensa movilización de cuerpos de emergencia y personal ferroviario se registró tras el incidente que obligó al cierre de la Línea S, una de las rutas clave para el transporte de carga en el estado.
De acuerdo con los primeros reportes, las locomotoras permanecían detenidas en el escape ferroviario de Tecamalucan mientras esperaban el relevo de tripulación. Sin embargo, de manera repentina comenzaron a desplazarse sin control hasta salir de las vías, generando alarma entre trabajadores y habitantes de la zona.
Aunque de manera preliminar se habla de una posible falla mecánica, otra de las líneas de investigación apunta a un probable acto de vandalismo, hipótesis que no resulta descabellada en una región donde constantemente se reportan sabotajes, robo de mercancía y ataques contra el sistema ferroviario.
Fuentes cercanas al caso señalaron que al momento del accidente las máquinas no llevaban operadores a bordo, situación que evitó pérdidas humanas.
No obstante, el hecho encendió nuevamente las alertas sobre los protocolos de seguridad y supervisión en una de las zonas ferroviarias más conflictivas del país.
Habitantes de Tecamalucan y trabajadores ferroviarios coincidieron en que el incidente pudo terminar en tragedia si las locomotoras hubieran impactado contra otro convoy o alcanzado áreas pobladas.
El descarrilamiento ocurrió en un tramo despoblado, lo que evitó consecuencias mayores.
Mientras personal de Ferrosur trabaja para retirar las unidades y restablecer las operaciones, las autoridades mantienen bajo investigación las causas del accidente, en medio de cuestionamientos sobre la vulnerabilidad de la infraestructura ferroviaria en Acultzingo y la falta de garantías de seguridad en una ruta históricamente golpeada por la delincuencia.