A tres semanas del derrame de hidrocarburo en el sur de Veracruz, habitantes de municipios como Pajapan, Tatahuicapan y Mecayapan señalaron que las afectaciones continúan y que las acciones de limpieza han sido insuficientes.
Durante una conferencia, representantes comunitarios indicaron que la llamada “marea negra” sigue llegando diariamente a playas y lagunas, sin que exista claridad sobre su origen.
Asimismo, cuestionaron la versión oficial que atribuye el derrame a un barco, al señalar que se trata de un “barco fantasma”, ya que no hay información precisa sobre su identidad.
También denunciaron que las labores de limpieza no se han realizado de manera adecuada y que trabajadores contratados carecieron de equipo de protección y pagos correspondientes.
“Se realizaron jornadas sin botas, guantes ni protección, exponiendo la salud de quienes participaron en la limpieza”, acusaron.
Indicaron que residuos tóxicos continúan presentes en diversas zonas, afectando no solo a pescadores organizados, sino también a comerciantes, prestadores de servicios turísticos y población en general.
Alberto Martínez Martínez, representante de pescadores libres de Pajapan, aseguró que al menos dos mil trabajadores no han recibido apoyo económico. “Nosotros vivimos al día y somos de los más afectados. No sólo es la pesca, también quienes venden el producto están siendo golpeados por esta situación”, expresó.
En el sector turístico, advirtieron sobre impactos negativos rumbo a la próxima temporada vacacional, debido al deterioro visible en playas, arrecifes y manglares.
Las comunidades exigieron una investigación transparente, indemnizaciones, atención médica y un plan integral de restauración ambiental, además de garantizar condiciones dignas para quienes participan en la limpieza.