En los municipios de Pajapan y la comunidad de Jicacal, al sur de Veracruz, las playas amanecieron cubiertas de chapopote tras un derrame de hidrocarburo registrado en las últimas horas, cuyas causas aún no han sido esclarecidas.
Autoridades municipales informaron que, debido a los niveles de contaminación detectados, se determinó el cierre total de estos litorales para cualquier tipo de actividad, como medida preventiva.
La presencia del hidrocarburo impactó de manera directa a pescadores y trabajadores del sector turístico, quienes suspendieron labores ante la imposibilidad de ingresar al mar.
Además, los hombres y mujeres dedicados a la pesca señalaron que redes y embarcaciones resultaron impregnadas con la sustancia, lo que les impide utilizarlas nuevamente sin una limpieza especializada.
La contingencia ambiental mantiene en incertidumbre a las comunidades costeras, que dependen principalmente de la actividad pesquera y de servicios vinculados al mar.