Durante las festividades por el Día de la Candelaria en el municipio de Ixhuatlancillo, un toro perdió la vida en el marco de una corrida, evento que generó inconformidad entre habitantes.
La presencia del alcalde petista José Manuel González, quien incluso aplaudió el espectáculo, fue duramente criticada por pobladores que calificaron el acto como un episodio de crueldad.
Además, señalaron como inapropiado que el Ayuntamiento realizara una transmisión en vivo de aproximadamente 37 minutos desde su página oficial.
Ciudadanos expresaron que este tipo de prácticas fomentan la violencia y consideraron que una feria patronal debería promover actividades familiares y recreativas, no escenas de maltrato animal.
Aunque en Veracruz existe una Ley de Protección a los Animales que ampara a todas las especies dentro del territorio estatal, la normativa excluye explícitamente los espectáculos taurinos de su aplicación.