En la zona conurbada Veracruz–Boca del Río, el gobierno estatal tomó el control operativo de los autobuses “Ulúa”, que ahora funcionarán como un sistema público administrado directamente por el Estado.
La mandataria estatal explicó que las unidades fueron adquiridas con recursos públicos y que los propios concesionarios plantearon devolverlas.
“A 3 meses de forma unilateral toman medidas arbitrarias que no pueden ser, los camiones se pagaron con recursos públicos, se creó un fideicomiso”.
El nuevo esquema mantendrá la tarifa actual y operará de forma paralela al servicio concesionado existente.
Se anunció la incorporación de 40 unidades adicionales a las 102 ya entregadas previamente.
“Es el momento de que el Estado, el Gobierno también tome medidas que fortalezcan –sobre todo– el servicio y el sentido social”.
Para cubrir la demanda se abrió una convocatoria de contratación de operadores con prestaciones de ley.
La administración aseguró que continuará el diálogo con concesionarios, pero el sistema “Ulúa” quedará como una línea pública permanente.