Después de seis días de búsqueda incansable, fue hallado el cuerpo sin vida de Leticia García García, trabajadora de la Central de Autobuses de Poza Rica. Su familia nunca cesó en su esfuerzo por encontrarla desde que desapareció la mañana del 10 de octubre, cuando el río Cazones se desbordó y la corriente la arrastró. El cuerpo quedó atorado en un terreno baldío y fue localizado este jueves por la tarde, durante las labores de limpieza, a un costado del Hotel Real de Poza. Minutos más tarde, el padre de sus hijas confirmó la dolorosa noticia: se trataba de Leticia.
De acuerdo con los testimonios de sus familiares, la última vez que la vieron fue aquella mañana, cuando la acompañaron hasta su trabajo en la terminal ubicada en la avenida Puebla. “Yo la dejé a las seis de la mañana y después intentamos cruzar el puente, pero el agua nos ganó. Me regresé y tomé un taxi, pero ya no supimos nada de ella. Quisimos pensar que había alcanzado a subir al techo, pero más tarde nos confirmaron que no”, relató su hija Sari.
Sus compañeros de la Central señalaron que Leticia había llegado pocos minutos antes de que los encargados dieran la orden de regresar a casa por la emergencia, aunque ya era demasiado tarde. En un video difundido en redes se observa a dos hombres y una mujer siendo arrastrados por la corriente; los familiares sospecharon desde entonces que se trataba de Leticia y sus colegas. Días después, los sobrevivientes confirmaron que en efecto eran ellos, y que intentaron rescatarla, pero la fuerza del agua se los impidió.
Leticia, de 53 años de edad, laboraba en el área de servicios generales de la Central de Autobuses de Poza Rica. Sus seres queridos contaron que padecía diabetes y había tenido problemas respiratorios en el pasado. Medía aproximadamente 1.52 metros, tenía un tatuaje de la Santa Muerte en la clavícula y en la espalda llevaba grabados los nombres de sus tres hijas.
La víctima figuraba dentro del padrón oficial de 18 personas desaparecidas en Veracruz a causa de las lluvias e inundaciones. Tras confirmarse su hallazgo, una de sus hijas compartió un mensaje de despedida: “Gracias a todos los que nos ayudaron y nos dieron su mano. Mami ya está de regreso, no como hubiéramos querido, pero me siento tranquila porque podrá descansar. Faltaban muchas cosas por vivir, pero me quedo con todo lo bonito y siempre estaré agradecida de las hermanas”.