La difusión de un video que muestra a un cachorro siendo arrastrado con una correa desde un automóvil en marcha dentro del fraccionamiento Las Palmas de Coatzacoalcos desató indignación en redes sociales durante el fin de semana. En la grabación, que fue compartida en la página de Facebook de la asociación Huellas de Amor, se observa un Nissan March azul, modelo 2012, cuyo copiloto lleva sujetada la correa del animal mientras el vehículo continúa avanzando. La situación fue señalada como un claro caso de crueldad animal.
Tras viralizarse el material, internautas lograron identificar el automóvil y comenzaron a señalar que pertenecía a una trabajadora del Sistema DIF municipal, lo que generó críticas hacia la institución. No obstante, el propio DIF de Coatzacoalcos emitió un comunicado aclarando que dicho vehículo ya no estaba bajo propiedad de la empleada señalada, pues había sido vendido desde abril, por lo que ella no guardaba relación con el hecho ni era responsable del maltrato.
Ante los señalamientos, la ciudadana Alma Rosa Yescas Tinoco salió a desmentir públicamente que el auto fuera suyo. Explicó que había transferido la unidad hace cinco meses a un conocido de su esposo, presentando como pruebas el contrato de compraventa, la copia de la factura con el endoso, la carta responsiva firmada por el nuevo dueño, así como la identificación oficial del comprador, Aldo Francisco “N”.
Yescas destacó que no tiene vínculo alguno con el uso que se dé al vehículo desde la fecha de la venta, ocurrida el 6 de abril de este año. Además, expresó su disposición para acudir ante las autoridades competentes y despejar cualquier duda, ya que esta situación le ha ocasionado inconvenientes, incluso en su ámbito laboral.
Por su parte, la organización Huellas de Amor exigió que se ubique al verdadero responsable del acto y se le castigue conforme a la legislación vigente, recalcando que se trata de un hecho de maltrato animal que no debe quedar impune.