Durante la temporada de incendios forestales de este año en Veracruz, se han registrado 131 eventos que han dañado un total de 2 mil 236 hectáreas, según el más reciente informe de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), con corte al 5 de junio de 2025. Aunque estas cifras reflejan una problemática latente, el estado no se encuentra entre los diez más afectados a nivel nacional en cuanto a superficie dañada.
La reducción en la magnitud de las afectaciones ha sido atribuida tanto a condiciones climáticas más favorables como a una coordinación más eficaz entre los diferentes niveles de gobierno para la prevención y combate de los incendios. Esta articulación entre autoridades locales, estatales y federales ha contribuido a limitar el impacto del fuego en zonas vulnerables.
El periodo oficial de incendios forestales en el país abarca del 15 de enero al 15 de junio. Durante estos meses, la presencia de sequías prolongadas, temperaturas elevadas y vientos intensos incrementa la probabilidad de propagación del fuego, sobre todo en áreas boscosas y pastizales. Con la llegada de la segunda mitad de junio comienza la etapa de transición hacia la temporada de lluvias y huracanes, lo que contribuye de forma natural a disminuir los riesgos de nuevos brotes.
De acuerdo con los datos de CONAFOR, las entidades que presentan mayor número de incendios en lo que va del año son: Jalisco, con 875 casos; seguido del Estado de México, con 805; Michoacán, con 654; Ciudad de México, 536; Chihuahua, 488; Durango, 351; Puebla, 299; Guerrero, 260; Chiapas, 199; y Oaxaca, con 175 siniestros registrados.
A pesar del relativo control que se ha logrado en Veracruz, las autoridades ambientales mantienen el llamado urgente a la ciudadanía para evitar acciones que puedan desencadenar incendios, tales como quemas agrícolas descontroladas, fogatas en zonas forestales o el desecho irresponsable de colillas de cigarro encendidas.