El Mexicano Pedro Corcuera Wenzel alpinista profesional que el pasado 18 de Junio, tras agotadoras jornadas de escalada, lograra el primer ascenso latinoamericano en la pared más grande de Norteamérica, el Monte Mckinley, ubicado en Alaska. Habló la tarde de hoy ante jóvenes universitarios, acerca de la importancia de superar los retos y no tener miedo por muy grande que estos sean. Narró su experiencia al escalar esta pared, la cual no fue tarea fácil, pues le llevó ocho años de preparación y dos intentos fallidos, el primero de ellos fue en el 2006 y el segundo en el 2007.<br />
<br />
Nacido en Guadalajara de madre Veracruzana, radicado en esta entidad desde algunos años, el también Ingeniero Industrial se preparó desde muy pequeño en el peligroso mundo del alpinismo, siendo aún muy joven escaló el Ixtaccihuatl, el Pico de Orizaba, siempre tratando de alcanzar nuevas cimas incluso en otras partes del mundo. `Es un deporte en donde siempre estás en busca de retos, y cuando ya estás en la cima, ya estás pensando en la siguiente montaña. El montañismo hace que alcances estados de conciencia que difícilmente alcanzas en la vida cotidiana`, aseguró Pedro Corcuera.<br />
<br />
En su corta pero activa carrera como alpinista ha recorrido la Cordillera de los Andes, Perú, Argentina, México, la Cordillera de Alaska y a los 19 años se enfrascó en el reto de escalar el Himalaya, siendo uno de los mexicanos más jóvenes en intentar escalar esta montaña de 8 mil metros.<br />
<br />
En este último reto superado, fueron 3mil metros de recorrido por la pared sur, en ruta directa a la cumbre del Monte Mckingley, Pedro Corcuera y su compañero Diego Wynter originario de Guadalajara, permanecieron 25 días en la montaña y 4 días escalando la pared casi de manera ininterrumpida, con 22 horas de trabajo y solo 3 horas de descanso para lograr escalar mil metros diarios con temperaturas de 30° bajo cero, siendo a partir de esta etapa, la parte más peligrosa del recorrido, pues la única manera de lograr salir de allí es por la cima, siendo imposible el regreso mediante el descenso. `Me atrevería a decir que ha sido el ascenso Mexicano más importante de los últimos 15 años`, dijo el Alpinista tapatío.<br />
<br />
De momento no quiso adelantar nuevos retos en el mundo del alpinismo, sin embargo actualmente se encuentra participando en una escuela en Guadalajara, en la que prepara de manera gratuita a jóvenes que tengan la inquietud por el montañismo, ya que se tiene la intención de promover el alpinismo de alto rendimiento para las futuras generaciones de Mexicanos.<br />
Esta escuela tiene como fin el sentar las bases en aquellos que estén interesados y es que en sus propias palabras, `la preparación física es igual de compleja que la de un atleta olímpico, y es que tan solo la planeación y entrenamiento para escalar el Monte Mckinley, llevó ocho años de entrenamientos físicos. El grado de compromiso es muy alto, y mucha gente no está dispuesta a asumirlo`, dijo el alpinista.<br />
<br />
Por último invito a todas las personas que tienen una meta, o un sueño, a que se atrevan a luchar para realizarlo, asumiendo que se tendrán que hacer muchos sacrificios en el camino, pero con la idea de que se obtendrán satisfacciones mucho más significativas que lo que se tuvo que dejar atrás para conseguirlo, `siempre se debe ser fiel a uno mismo, luchar por lo que más amas, eso lo puede vivir cualquier persona, yo lo viví en la montaña, pero el empresario, contador, etc. Cada quién lo puede vivir en su campo, se trata de no renunciar al sueño o tener miedo del que dirán, porque terminamos viviendo para ellos en vez de vivir para nosotros`, concluyó Pedro Corcuera Wenzel.