Veracruz, puerto de entrada a México, es por naturaleza cuna de migrantes de todas partes del mundo y convergencia de culturas por excelencia.<br />
Sin embargo, aunque prácticamente no existen registros, en Veracruz se han asentado desde el siglo XIX, una gran cantidad de mujeres; así lo indicó la Mtra. María Luisa González Maroño, en su ponencia ‘Mujeres migrantes del siglo XIX’, ofrecida en el Cevart en el marco del foro académico ‘Reflexiones sobre género’ del INAH.<br />
`Españolas, cubanas, irlandesas, norteamericanas, francesas y alemanas residían en el puerto de Veracruz en la segunda mitad del siglo XIX, estudiar este fenómeno es una manera de dar fe de cuáles eran las prácticas culturales de todos estos extranjeros que vivían en el puerto de Veracruz que era alrededor de 13% de la población`, explicó la maestra.<br />
Cabe destacar que estas mujeres llegaban a Veracruz por razones muy diversas, entre las que destacaban acompañar a sus parejas y buscar alternativas de empleo.<br />
`Muchas de las mujeres que vienen hacia América vienen con motivos muy distintos, hay quienes son acompañantes, vienen con los maridos que son técnicos, académicos o comisionistas o comerciantes de alto nivel, pero hay otras que también vienen buscando alternativas.<br />
`Por ejemplo entre las francesas encontramos muchas mujeres solas que en un primer momento puede ser que enviudan y deciden permanecer en el país, entonces se vuelven las cabezas de sus familias, también hay muchas que se dedican a la docencia o a la predicación religiosa`, afirmó González Maroño, basada en sus trabajos de investigación basados en los padrones de población, pues no hay registros claros en la Secretaría de Relaciones Exteriores.<br />
`La actividad femenina, aunque no fue visible, si vamos a la SRE y vemos los archivos, solo aparece la relación de los hombres que llegaron al puerto o al país, pero no hay registro de las mujeres, o si lo hay es mínimo.<br />
`Trabajamos padrones de población para tratar de entender de qué manera habitaron el puerto y tiene que ver con sus propios patrones culturales`, dijo la maestra, al tiempo que destacó que aunque las actividades realizadas por las mujeres, no eran específicamente algunas, sí es muy marcada la presencia de las féminas y su fusión con la cultura veracruzana y mexicana.