Madre soltera de una niña especial de 11 años y responsable por consiguiente de la manutención de su hogar, Elizabeth Soriano Silva, comienza cada día su jornada laboral desde las 5 de la mañana y la termina casi ‘hasta que el cuerpo aguante’.<br />
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Ante la situación económica, ella ha decidido autoemplearse y dedicarse al negocio de los ‘tacos de canasta’, trabajo al que le dedica alrededor de 10 horas diarias o más, incluido el tiempo de preparación de cada guisado, las horas de venta y también las de compra de todos los implementos.<br />
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Por más de 10 años, al lado de su madre; Elizabeth se ha dedicado a los tacos de chicharrón, adobo, pollo, barbacoa y muchos guisos más que son día con día degustados por los comensales que transitan, trabajan o viven en la zona del fraccionamiento Jardínes de Virginia en Boca del Río.<br />
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Así, a las 5:00 am, ella y su mamá inician cocinando cada uno de los guisos para tenerlos listos y calientitos alrededor de las 9:30 am en el punto del mencionado fraccionamiento, en el que estacionan su camioneta de batea para comenzar la vendimia.<br />
No importa el calor, el norte o la lluvia, ni si quiera si existe la enfermedad o algún otro contratiempo, todos los días desde esa hora y hasta la 1:00 pm, Elizabeth está vendiendo y atendiendo a sus clientes.<br />
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`No todos los días nos va bien, a veces no sale, a veces sí, pero aquí estamos siempre`, dice la comerciante, con un gesto de resignación.<br />
Soriano Silva asegura que aunque toda su familia se ha dedicado siempre a vender, hoy es algo que se complica cada vez más y no solamente por la cuestión económica, también el tener una hija especial y la enfermedad que ahora ha llegado a sus padres, le dificulta el trabajo.<br />
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`Mi mamá vendía pollo en triciclos, después empezó a hacer guisados y tamales, mi papá siempre le dijo que tenía buen sazón y así comenzó a vender de todo, hasta que hace 10 años iniciamos con los tacos` narra Elizabeth.<br />
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Desde hace 11 años, Elizabeth debe tener en cuenta que cada peso que entra a su negocio, será empleado para el bienestar de su hija, quien continuamente requiere tratamientos y asistencia.<br />
`La niña sufre de epilepsia y tiene una enfermedad congénita, ella tiene un retraso, síndrome de Down y no puede valerse sola`, explica Soriano Silva.<br />
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Por esta razón, su jornada laboral no termina con la venta de los tacos, todos los días al terminar la venta, debe dirigirse al mercado a adquirir todo lo necesario para el siguiente día y no solamente eso; por las tardes, ya en su hogar, Elizabeth se dedica a vender hielitos y todo lo que pueda, pues afirma que `necesita `.<br />
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Así como ella, muchas mujeres en Veracruz, México y en todo el mundo, se esfuerzan por salir adelante` ellas viven la lucha diaria.<br />