Esta enviada tuvo la oportunidad de recorrer las 14 casas de la cumbre Tajín, aprendiendo algo de la hermosa cultura Totonaca, la tranquilidad, la espiritualidad y las emociones se sienten en la piel en cada nicho de este recorrido.<br />
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La Cumbre Tajín es un espacio que permite la conjunción de los pueblos Totonacas, donde cada casa entrega su legado a los visitantes. Antes de la cumbre los pobladores de la zona se preparan espiritualmente para que los que llegamos a la Cumbre sintamos una energía de purificación y encontremos la espiritualidad que muchas veces perdemos a lo largo de la cotidianidad.<br />
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Todo inicio en la casa del Kantiyán, entramos a visitar a los 12 abuelos que nos entregan la bendición, para recorrer la cumbre con paz. El abuelo Sabino García, nos recibió con mucha calidez, y hablo de cómo el se preocupa por preservar las tradiciones, el transmitir su sabiduría a las nuevas generaciones, y afirma que no sabe leer pero es buen músico, no sabe hablar español, pero en sus palabras en totonaco nos da la bienvenida y nos ofrece su guía hoy, mañana y cualquier día de la cumbre. <br />
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Para el, ser parte de los 12 abuelos es un orgullo, ya que es una oportunidad de transmitir su conocimiento a los jóvenes, y en beneficio a la humanidad; nos cuenta que el llego a ser parte de este consejo, por un señalamiento de la estrella sagrada que es Dios, y que él nos pone donde debemos estar, hoy estábamos en esta cumbre por que así lo decidió e invito la Estrella Divina, dice. <br />
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Nos despedimos de esta casa en medio de cantos que piden a la Estrella Sagrada la protección y purificación de los asistentes, siendo un momento emotivo para los presentes, donde muchos guardaron silencio y se unieron a la oración de los abuelos.<br />
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El siguiente punto de este recorrido fue la Escuela de los voladores, todo inicia con el altar a San Miguel, ellos inician con el Son del Perdón, tocan con la flauta y el tambor, y caminan con el Son de la caminata, suben al palo volador cuando llegan a los cuatro puntos cardinales comienzan con el Son de la Invocación al Padre Sol, y después el Son del Vuelo donde dan 13 vueltas que completan 54 ciclos.<br />
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Dentro de la casa se nos explico el significado de este ritual sagrado, la leyenda cuenta que hubo una época de sequia y los habitantes de la zona pensaron que los dioses estaban enojados con ellos y un día un abuelo tuvo un sueño donde debía buscar un árbol alto y juntara 5 niños puros para invocar la fertilidad de la tierra. De fondo se escuchan la flauta y el tambor, inicia la ceremonia sagrada, el colorido de su vestimenta y el ritmo de su música dan un significado a esta ceremonia.<br />
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Un niño de 6 años empieza a volar, y de acuerdo a sus capacidades es si se convierte en Caporal o no, declara uno de los voladores que en el vuelo el se siente libre, no existen palabras que describan esta sensación, como un ave. Cada volador representa un generador de vida, aire, agua, tierra, fuego y el Caporal es el elemento Cósmico que los conecta al Padre Sol.<br />
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Continuamos el recorrido por distintas casas donde nos enseñan el proceso del algodón, sus vestimentas, la hechura del pan, de las tortillas, el convivio con diferentes culturas, cantos, rezos y paz es el ambiente que percibimos, el calor es abrasador, el sol ardiente, pero nada de esto impide disfrutar el recorrido que se prolonga por tres horas.<br />
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Jugamos lotería, hilamos en un telar, comimos y nos llenamos lentamente de esta Cumbre, que no solo es música y luz, si no también arte y tradición.<br />
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El Nicho de la sanación nuestro ultimo punto en el recorrido, donde el cuerpo es sanado por medio de hierbas e inciensos, ellos curan por medio de su medicina tradicional, hierbas y aromas que se impregnan en la piel y en nuestros sentidos, la frase `El renacimiento del Ser` adquiere un significado, no es posible entrar a las diferentes casas sin sentir que la piel se eriza y los corazones se abren lentamente, permitiendo al espíritu del Totonacapan recorrer nuestro ser.